martes, 7 de agosto de 2018



Federico Cantú 1907-1989
La Letanía Lauretana 
Obra por encargo ejecutada para La Iglesia de la Purísima
De Monterrey Nuevo León 

Portada de la Letanía Lauretana
Buril en plata
Exposición 2018
Salón de la Plástica Mexicana

Lista de obra
Grabado al buril y punta seca.
1946-1948
19 grabados sobre dibujos de Federico Cantu
el autor burilo Todas las tintas y anteproyectos asi como el concepto
Grafico fue de Federico Cantú
La purísima se convertiría en el cuarto recinto sacro intervenido por el Artista

Federico narra en sus memorias que cundo muy joven en una breve y fructífera etapa deja el atelier de Paris para instalarse en Los Ángeles California donde inicia su carrera monumental en el arte sacro, despues de una solicitud promovida por un párroco de Pasadena , donde pinta una serie de obras que incluirían la tramadle Cristo negro asi como una serie de Madonas para el presbiterio  de la Iglesia de Pasadena California en 1928 ,
De esa época quedan como testimonio la obra titulada Madona ( Pintura al Temple )
Hoy en dia expuesta en el MUNE misma que  nos permite acercarnos a el trazo de la época asi como la técnica y el carácter pictórico

Las segunda gran intervención se da en la Parroquia de San Miguel Allende 1942( parcialmente destruida por el Padre Mercadillo )
Y que por diversas gestiones trataremos de restaurar 

La Tercer intervención la ejecutara en la Pinacoteca Virreinal
Ex convento de San Diego ( convento de los Dieguinos ) en 1946
Recientemente restaurada .

Estos antecedentes llevan a Federico a reencontrase con sus raíces Regias y proponer una serie de obras incluida en el Proyecto de la Purísima  y es asi como  inicia un extraordinario desarrollo grafico 
Con el tema de la Letanía
Una vez ejecutadas las Placas  ( en Plata ) e impresos los  cuadernillos
El conjunto de placas fue mutilada para incorporarlo al recinto
Y como pudimos constatar en nuestra pasada visita el 11 de marzo de 2017, las placas de plata se encuentran de algún modo gastadas impidiendo en lagunas ocasiones poder admirar el trabajo de Federico. Desgraciadamente existe un faltante de un tema que fue extraído a manera de hurto 

Para la Colección Cantú Y de Teresa fue de suma importancia el poder recuperar imágenes y poder cotejarlas con la colección de tintas y obras impresas por Cantú en un primer estado, en hora buena por tan maravillosa y memorable visita

Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú y de Teresa

Tirada  de 52 ejemplares numerados
cuadernos ilustrados con 19
grabados de la Autoría de
Federico Cantu Garza 1907-1989


1- Letanía LauretanaPortada de la Letanía Lauretana       Virgen.
2- Letanía Lauretana, Spoeculum justitae,
3- Letanía LauretanaVas Spirituale y Vas Virgo Fidelis.
4- Letanía LauretanaVas Honorabile y Vas Insigne Devotionis.
5- Letanía LauretanaRosa Mystica.
6- Letanía LauretanaTurris Eburnea.
7- Letanía LauretanaFoederis Arca.
8- Letanía Lauretana, Salus [infin] morum,
9- Letanía Lauretana, Agnus Dei,
10- Letanía LauretanaCristo llorado por los Angeles.
11- Letanía Lauretana“Uno de vosotros me entregara” .
12- Letanía LauretanaTobias.
13- Letanía LauretanaMadonna.
14- .Letanía Lauretana, Agnus Dei guntallis peccata mundis,
15- Letanía Lauretana, Canam nostrae justitiae,
16- Letanía Lauretana, Turris davidica,
17- Letanía Lauretana, Janua Coeli.
18- Letanía Lauretana, Stella Matutina
19- Letanía Lauretana, Stella Matutina Madonna


Textos Adolfo Cantú
Colección Cantú Y de Teresa
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sábado, 23 de junio de 2018



Federico Cantú:
"era un hombre muy sabio y muy experimentado, de esos que sin mas dejaron un gran legado que engrandeció nuestra nación,  de cuna contaba con una formación intelectual y de oficio la mas alta calidad... Pero era también, sin rastro de pedantería o de arrogancia, un humanista interesado en la literatura, poesía y por supuesto en los menesteres del arte, incluida la música barroca que degustaba con gran entusiasmo , y un conversador fascinado lo mismo por los grandes asuntos de complejidad histórica que por la cotidianidad de las peripecias menores de las cuales gustaba de enredarse a manera de protagonista ..."


En 1957 cumpliendo sus 50 años de vida , Federico se ha convertido en uno de los grandes exponentes del arte del siglo XX , “ ha hecho tanto como ha querido” Escultura .pintura , obra mural y grabado
Dos años antes termina ese maravilloso mural dedicado a los Jinetes del Apocalipsis , ahora se da ha la tarea de terminar lo iniciado una década antes en la Pinacoteca Virreinal y dos murales dedicados a el IMSS y es asi como llega con la recomendación de Monseñor  y la guía del Padre Esteban Martínez a lo que será la obra sacra mas completa de su legado. Quizá la oportunidad de trabajar directamente en los planos arquitectónicos de José Villagrán lo lleven ha crear una obra sutilmente excelsa dedicada a los Misioneros de Guadalupe

El proyecto Arquitectónico que comprendía un seminario esta por concluirse en 1957 y es ahí donde Cantú decide aplicar todo ese conocimiento sacro para enredarse en un proyecto que deje claro no solo la capacidad del artista sino su visión del mundo sacro . 

Vitrales y Frescos  




Si bien la figura central del proyecto seria el mural central de la capilla acompañado de un viacrucis al fresco los elementos requeridos primeramente fueron los vitrales , pues sin ellos la capilla no estar aislada de la temporalidad , por ello el polvo y el viento se podrían convertir en el enemigo ideal para la conservación de dicha obra, asi es que abordando primeramente la ejecución de coloración en los vidrios enmarcados por bloques huecos y a manera de grandes y multicolores figuras se inicia la primera parte del decorado.



La segunda etapa es lograr plasmar ideas bíblicas que narran pasajes importantes de la vida y obra de Jesús , para asi dar paso a el desarrollo del viacrucis





Quizá uno de los puntos mas relevantes de la obra en su conjunto es la concepción que en lo global da entrada a la narrativa : El papel picado sugerido en el enramado de los tabicones , la disposición de los temas bíblicos en los vitrales laterales , la iconografía dedicada a las ventilas , la trama del viacrucis pintado con la técnica de grisalla y el elemento central el gran Cristo monumental que sin duda es único pues lo coloca en el limbo de la resurrección elevado por el espíritu Santo y guiado por Dios Padre






Para Cantú este inicio de trazos monumentales pronto se convertirán en la antesala de un sinnúmero de proyectos monumentales que le consumirán la vida artística de mas de una década , sin duda la fuerza y el anhelo de triunfar le serán recompensados y muy bien remunerados a el grado de que en menos de una década Cantú se convertirá en el nuevo icono de la grandiosidad y sin duda el mas grande pintor sacro que la Escuela Mexicana habrá de dejar.




La Adoración de los magos 
Cuando pensamos en la obra de Federico Cantú inevitablemente tenemos que hacer un lato para analizar la aportación de su legado dentro del arte sacro,  porque su iconografía y disposición para el tema deja constancia no solo de un conocimiento enorme del tema sino que paralelamente su estética conlleva un lenguaje que va del renacimiento a la Escuela Mexicana  y sin mas logra en ese camino permear lo nacional dotando su lenguaje de paisajes y momentos nacionalistas





Curiosamente aborda el tema de los Reyes Magos de una manera muy peculiar
Conjugando dos obras graficas anteriores a el vitral de 1957

Dibujos preparatorios y placa de grabado al buril con el tema de Los Reyes Magos 
En esta primer versión y quizá con una idea estética los Magos montan todos por igual caballos y sugiere la estrella de Belén , sin embargo y de manera coloquial decide colocar un perro que va agitadamente ladrando a los caballos logrando de manera estética un gran balance y narrativa peculiar en la pequeña obra .

Del otro lado Federico decide colocar el pasaje que años antes titulo “Natividad en Tamaulipas”  dejando el tema intemporal muy dentro del nacionalismo vivido por él en el norte de nuestra Nación .


Ya en el tema del pasaje dedicado al vitral de la Capilla de los Misioneros , Cantú ajusta el tema a manera de incluir una narrativa mas completa de los dos pasajes , es decir se ve que una multitud sigue a los magos que están en camino de la adoración del Niño Dios 





Vivencias en el Arte por Adolfo Cantú
Textos Adolfo Cantú    Who is Who  in NY  Copyright CYDT ©

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Terminamos esta idea con el recibo de obra incluyente en la Colección del Museo Metropolitano de Nueva York donde se encuentran diferentes obras graficas de Cantú incluyendo el tema de la Adoración de Los  Magos




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lunes, 26 de marzo de 2018

El siglo XVII fue de profunda crisis económica en la península; sin embargo, recibió el apodo de Siglo de Oro en el terreno religioso, cultural, artístico, literario, etc. La Reforma católica tuvo sus principales teólogos en España y sus postulados rigieron la codificación artística en nuestro país más allá que en cualquier otra nación del ámbito católico europeo. 


Los óleos encargados son con frecuencia de gran tamaño; emplean colores vivos y muy variados, resaltados por varios focos de luz que pro- vienen de todos los lados, contrarrestándose unos a otros, creando grandes sombras y zonas iluminadas. 
Los personajes aparecen en posturas muy dinámicas, con rostros y ges- tos muy expresivos puesto que el Barroco es la época del sentimiento. Las composiciones grandiosas, con personajes vestidos ricamente 
Los principales focos productores de pin- tura fueron las capitales Sevilla y Madrid por motivos económicos y administrativos. Los temas, como se ha dicho, son en su mayor parte religiosos. 
Por lo que se refiere al patronazgo de obras, o retablos, también se advierten algunas diferencias respecto al sistema practicado en la Península. Aunque sin embargo hubo encargos por la población española, tanto a nivel individual, como institucional. 
Quizá el mejor ejemplo que puede citarse del patronazgo artístico en la Nueva España durante la segunda mitad del siglo XVI sea el remozamiento de la primitiva catedral de México, con motivo de la celebración del tercer Concilio Provincial mexicano en 1585. 


Es trascendental evento eclesiástico a la luz de nuestro tiempo, cobra también particular relevancia desde otras perspectivas. En Primer lugar por la influencia que tuvo la religiosidad novohispana, pues no se olvide que si propósito fundamental era aplicar las decisiones derivadas del Concilio de Trento. 
En la Nueva España, como en el resto del Nuevo Mundo, a partir del siglo XVII, y en particular durante el siglo XVIII, el retrato 
En una sociedad caracterizada por el profundo sentimiento religioso del que es- taba imbuida, se esperaba que muchos retratos reflejasen las virtudes morales y la piedad del modelo. 

En la última parte del siglo XVII se caracteriza por la progresiva influencia de modelos rubensianos en los pintores novohispanos: un gusto por lo escenográfico y ampuloso, desdén por el riguroso dibujo y el empleo de luces y sombras drásticas para configurar composiciones, que en general solían ser bastante densas. 
El siglo XVIII había sido una etapa caracterizada por la intensa actitud defensiva que el imperio español tenía frente a una Europa que se volvía más poderosa y preconizaba ideas religiosas diferentes – lo cual conducía a una decadencia interna grave de las instituciones y al refugio en una retorica y un misticismo complicados y sensuales-, el nuevo siglo representa para España la integración a Europa mediante la instalación de la dinastía borbónica. 
l termino de Pintura Virreinal vino a ser el intento de organizar la producción artística, actualizar antiguas ordenanzas y legislar la contratación de artistas, con la pretensión de acabar con el empirismo. Pero ello solo pudo formalizarse en parte cuando, pasada la mitad del siglo (1753). 


Los principales focos productores de pin- tura fueron las capitales Sevilla y Madrid por motivos económicos y administrativos. 
Pioneros de tal producción fueron Joseph García en Querétaro y afirmante de un lienzo de San Nicolás de Bari con los tres infantes en el tonel, de 1713, y Barragán, acaso del área de Puebla, quien firmo cuatro pie- zas de la vida de San Antonio de Padua para un probable retablo del templo franciscano, que ahora guardan en clausura. 
Muchos otros prefirieron no firmar sus obras, por modestia o conciencia de su nula preparación. Así, los restos de un antiguo retablo en la Parroquia de Guadalcazar, con 
doce escenas de la pasión de Jesús, del que una se perdió; y las cuatro pechinas para el cubo interno de la torre en el templo franciscano de San Luis Potosí, donde se representa a cuatro pontífices (Sixto IV, Sixto V, Alejandro V y Nicholas IV). 
Este Movimiento popular tuvo importancia para el devenir del proceso artístico nacional porque prefigura el origen de una acentuada divergencia en la producción siguiente: por un lado, un arte sometido, con la vista puesta en México y, a través de lo ahí elaborado, en contacto retrasado con los medios vanguardistas europeos y, por otro, un arte desarrollado con pobreza de recursos y ambiciones pero con gran libertad. En pocas palabras, dos Méxicos: uno tradicional, proeuropeo o extranjerizante, a veces identificando con la reacción política, el orden, la disciplina, la ley y una administración elitista, a veces autoritario, y un México liberal, ideológicamente orientado a la emancipación política respecto 
La historia de México se constituye en las vicisitudes del proceso que se mueven tales corrientes. 



Avanza el siglo y se incrementa en la región una afición por el arte culto, proeuropeo y académico, que surge abundante y esplendido, pero a la vez el abundante arte popular se define consiguiéndolo logros que serán definitivos para la orientación de la pintura posterior 
La composición murillesca, ya plena de anticipaciones rococó, encuentra justa expresión en el afrancesado siglo académico 
de las piezas de arte señalare la técnica pictórica; esto dará oportunidad para comentar las innovaciones que se daban contemporáneamente en el ejercicio pictórico y las peculiaridades de algunos artistas. 

Abandonada casi por entero la utilización de madera como soporte de la pintura, uso que fuera común durante el siglo XVI y en cuya técnica, hasta donde sabemos, nunca hubo piezas en San Luis Potosí o, de haber- las, fueron perecederas, se incremento el empleo de lienzos y laminas, estas últimas de zinc, bronce y cobre, usadas con frecuencia por Cabrera, Morlete, Ybarra y miembros de sus talleres, especialmente para pequeños cuadritos de asunto devocional. 
La preferida en el periodo fue la tela por su ductibilidad, que permitió a los pintores múltiples ventajas, como fue el poder realizar composiciones de gran tamaño para cubrir grandes superficies de muros, satisfaciendo así las empresas decorativas barrocas y rococó del periodo conforme a demandas arquitectónicas fastuosas. 
Villalpando y otro anónimo, años atrás, cubrieron con enormes lienzos las cúpulas de la Catedral y el templo de Santa Inés, en Puebla, en tanto numerosos pintores pudieron decorar las pechinas de cúpulas con lienzos pintados. 
Para poder dar consistencia a la tela fue necesario desarrollar complejas técnicas que permitieran, por n lado otorgar solidez de apoyo a las capas de pintura y, simultánea- mente, evitar los desgarres del soporte. Ello se consiguió de diversas maneras, pero las principales fueron la aplicación de capas su- cesivas de agregados adhesivos gelatinosos o gomosos, como resinas vegetales o cola y algunas gomas minerales, junto a polvos calizos. Con ello, la tela venia a tener consistencia de lona gruesa y, sin embargo, con amplia flexibilidad ahulada diríamos hoy. 
Asegurada la firmeza del soporte, había que dar una base a las capas de pintura y para ello se extendían delicadas capas de blanco de España con yeso, a veces mezcladas con pigmentos, que otorgaban un color rojizo, o almagre, a tal base. Sobre esta última pin- taba el artista. 

Ya en este periodo, los colores, básicamente de origen mineral, eran cuidadosamente di- sueltos hasta conseguir la emulsión homogénea con diferentes aceites (nuez, linaza y otros). La Mezcla se aplicaba para integrar inicialmente un fondo uniforme, general- mente en tonos oscuros (sienas, azul oscuro, gris). Sobre esta capa, cuando había secado, delineaba su dibujo el pintor con tiza o yeso, bien directamente, según testimonios con- temporáneos al ejercicio de algún pintor, o aplicado un boceto de papel que, con los trazos delineados, permitía seguir su bosquejo en las líneas más fundamentales a modo de calca. 
comenzaba la ejecución pictórica propia- mente dicha. Inicialmente se pintaban las sombras y los colores oscuros, con pinceladas breves durante los siglos XVI y XVII, y con amplias zonas de color en el XVIII, hasta re- matar con las luces o zonas brillantes, que se dejaban para el final. Al terminar, y ya seco, se extendían finas capas de barniz en complejas aplicaciones para que dejara una capa uniforme. 
Como se comprende, la tarea del pintor era bastante esforzada y ocupaba mucho tiempo en la ejecución de una pintura. Esto propicio que el trabajo individual hubiera de ceder al taller, con un artista coordinador del esfuerzo de múltiples ayudantes. 
Los talleres en torno a los artistas más afama- dos de la época llegaron a ocupar numerosos aprendices. Solo así podemos explicarnos la obra de grandes series para decoraciones completas de templos y conventos, en lapsos menores a un año, como es el caso de las series de Vallejo para el Carmen potosino, el cual precisamente nos llevo a esta digresión. 





CYDT Collection 

domingo, 28 de enero de 2018

Federico XXIX Aniversario Luctuoso

 
El 29 de Enero de 1989
Murió en la Ciudad de México Federico Cantú Garza
Este año recordamos su XXIX Aniversario Luctuoso
Con diferentes exposiciones que muestran su trayectoria Mural
Y su pintura y escultura de caballete

Federico y el IMSS
La Escultura de Caballete de Federico Cantú
El Indigenismo en los murales de Federico Cantú

Colección de Arte Cantú Y de Teresa

Fideicomiso Federico & Elsa