domingo, 31 de marzo de 2019

Santa Ana y la Virgen – Federico Cantú

La figura de Santa Ana dentro de la obra de Federico Cantú es relevante y a manera de una narrativa iniciada en Nueva York en 1938 , el artista va llevando el tema biblico para plasmarla en obra mural y de caballete. La secuencia de obras presentadas pasan por cuatro disciplinas distintas:
Señora Santa Ana y Virgen niña - Escultura en bronce - Colección CYDT
Señora Santa Ana y Virgen niña - Grabado la buril - Colección CYDT
Señora Santa Ana y Virgen niña - Mono tipo óleo - Colección Bernard Lewin
Señora Santa Ana y Virgen niña - Tinta - Colección CYDT


La tradición cristiana dice que Santa Ana, casada con Joaquín, fue la madre de María y por tanto la abuela materna de Jesús de Nazaret.
Ana es patrona de muchas ciudades en diversos países, así como patrona de las mujeres trabajadoras y de los mineros, pues se considera a Jesús el oro y María la plata. También es patrona de las mujeres embarazadas a la hora del parto. Su fiesta es el 26 de julio.
El nombre es conocido en hebreo como Hannah. Todo lo que se conoce sobre su vida, incluso su nombre, está basado en los Evangelios apócrifos, no admitidos por la Iglesia dentro de sus libros canónicos. Según estos, santa Ana era natural de Belén.
De acuerdo con el padre Johann Eck de Ingolstadt, en un sermón sobre Santa Ana (publicado en París en 1579) los padres de Ana eran Matán y Emerencia. Descendía del rey David y de Leví (casta sacerdotal).
Adolfo Cantú
Coleccion de Arte Cantú y de Teresa

sábado, 23 de marzo de 2019



Federico Cantú

Madonas y Vírgenes:

Las Madonas y las Vírgenes son una constante en la obra de Cantú , el tema ya es tratado por el desde la época de la Escuela al aire libre de Coyoacán , sin embargo esa devoción por el arte sacro se va amalgamando poco a poco en la obra al grado que en 1928 Cantú pinta su primer obra mural en Pasadena California donde incluye el pasaje del Cristo Negro, pero también y a manera de retablos pinta la obra Madona y Descanso en la Huida a Egipto donde la virgen y el niño son el elemento central , la serie de tintas incluidas en la “Carpeta Dorian” temáticas ya narran este laberinto bíblico.

Bo

domingo, 3 de marzo de 2019


Born in 1907 in Cadereyta de Jimenez Nuevo León , Federico Cantú was a prodigious talent who as a youngster barely fourteen years of age, set off on an artistic path. He enrolled in Alfredo Ramos Martínezs newly established experimental school in Coyoacán, Mexico City in 1922. There, he absorbed his teachers impressionistic lessons. Not soon after, the young man found work as assistant to Diego Rivera newly arrived from years in Europe and about to unleash an extravagant mural project that changed the capital city and propelled the careers of numerous artists. 

Cantú lived the bohemian of Paris for a decade (1924-1934)



living in Paris Cantú moves to California to have his first big exhibition works like
Madonnas and Virgins become a constant theme in the work of Cantú. He had painted them since his days at Escuelaal Aire Libre de Coyoacán. However, this devotion to sacred art is seen to gradually increase in his work, so that in 1928 Cantú paints his first mural in Pasadena, where he includes the figure of the Cristo Negro, but also in the manner of votive paintings, in which he painted the Madonna, as well as the Descanso en la Huida a Egiptowhere the Virgin and Child are the central figures. The series of ink drawings in the Cantús Sketchbook already narrate the themes of this biblical labyrinth.
 There exists a duality in the young artist’s thoughts on women, which on the one hand constitute a symbol of fertility and eroticism
Federico Cantú said of his arrival in Paris in 1930: "on my return to Montparnasse, I found that my atelier had been rented and the works sold to the highest bidder. I must have lost